La revancha: Los rostros que buscan ganar en el 2027
Por José Luis Marroquín
A poco más de un año de que Nuevo León inicie el proceso para renovar la gubernatura, el tablero político comienza a definirse.
Sin embargo, el escenario para el 2027 presenta una particularidad estadística: la mayoría de los perfiles que encabezan las preferencias ya conocen el sabor de la derrota en las urnas.
Aunque las dirigencias no han oficializado candidaturas, los nombres que más suenan de las cuatro fuerzas políticas establecidas en Nuevo León buscan una segunda oportunidad tras haber fallado en intentos previos.

En la coalición conformada por el PRI y el PAN, la figura de Adrián de la Garza aparece nuevamente en el radar.
De la Garza, quien ya compitió por la gubernatura en 2021, quedó en segundo lugar frente al actual gobernador, Samuel García.
Su posible candidatura plantea el reto de mantener la alianza entre el PAN y un PRI que enfrenta el desgaste por la percepción negativa que le tiene la ciudadanía.
A este obstáculos se suma los asuntos de presunta corrupción en los que ha estado envuelto el actual alcalde de Monterrey, como lo es el de Next Energy.

Por el lado de Movimiento Ciudadano, son varios los aspirantes que ya han enfrentado una derrota. Luis Donaldo Colosio Riojas, actual senador por primera minoría, no logró obtener la mayoría relativa en la elección federal de 2024, quedando por debajo de la fórmula de Morena.
En esa misma posición se encuentra Martha Herrera, quien formó parte de dicha fórmula y no le alcanzaron los votos para llegar a la Cámara Alta.
A estos dos perfiles, se agrega Mariana Rodríguez, quien tras competir por la alcaldía de Monterrey en 2024, fue vencida por De la Garza.

En Morena, la funcionaria federal y exalcaldesa de Escobedo, Clara Luz Flores, perfila un posible intento tras su fallida participación en 2021 por la gubernatura.
Dentro del partido también figuran Waldo Fernández y Judith Díaz, quienes, a diferencia del resto, llegan con el impulso de haber ganado la elección al Senado en todo el estado, posicionándose como los únicos perfiles con una victoria reciente a nivel estatal.
Sin embargo, Fernández tiene una segunda opción: el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) ya levantó la mano para abanderarlo en sus aspiraciones.
La historia política de México y de Nuevo León demuestra que la derrota no es el fin de una carrera. El ejemplo más notable a nivel nacional es el de Andrés Manuel López Obrador, quien alcanzó la presidencia en 2018 tras dos intentos fallidos en 2006 y 2012.
En el contexto local, el priista Natividad González Parás tuvo un escenario similar. Tras perder la gubernatura en 1997 ante el panista Fernando Canales Clariond, lo intentó de nuevo en 2003 para obtener el triunfo frente a Mauricio Fernández.


Para que estos perfiles logren convertir la derrota previa en una victoria futura, analistas coinciden en que deberán superar obstáculos específicos.
Movimiento Ciudadano: El reto para sus figuras será desligar su imagen de la gestión estatal actual y, en casos específicos, demostrar autonomía política y capacidad ejecutiva frente a las críticas recibidas en cargos anteriores.
Coalición PRI-PAN: De la Garza se enfrenta a la incertidumbre de la permanencia de la alianza y a la necesidad de fortalecer su perfil frente a los cuestionamientos por presuntos actos de corrupción y el rechazo que hay de los ciudadanos al tricolor.
Morena: Sus aspirantes deberán romper la resistencia que el electorado de Nuevo León ha mostrado tradicionalmente hacia el proyecto de la “Cuarta Transformación”, buscando una identidad que logre entrar en el sector industrial y las clases medias.
A estos escenarios se suma la incertidumbre que han generado las propias dirigencias nacionales:
En su reciente visita a Nuevo León, el panista Jorge Romero lanzó una señal contradictoria: aunque afirmó que el PAN buscaría un candidato propio bajo sus siglas, terminó la jornada en un recorrido con el priista Adrián de la Garza.
La confusión aumentó apenas una semana después, cuando Alejandro Moreno, líder del PRI, dio por sentado que De la Garza será su abanderado, al designarlo como “Defensor de México”.
Movimiento Ciudadano no ha sido la excepción. Jorge Álvarez Máynez amplió el espectro de la confusión al pasar de tres nombres a una lista de ocho posibles aspirantes, dejando más dudas que certeza en el proyecto naranja.
Mientras tanto, Morena, tiene fijado el 22 de junio como la fecha clave para nombrar a su “coordinador estatal” (virtual candidato), una definición que podría obligar al resto de los partidos a dejar de especular.
A pesar de esta incertidumbre, la “mesa está servida” con altas probabilidades de que alguno de los perfiles mencionados logre su revancha política en la elección del 2027.

